Cuántas miradas desintoxicandome de la ciudad donde vives, no queda nada aunque lo niegue, yo me obsesiono como siempre. Me pierdo en la montaña... no sé si fobia social o me da asco demasiada peña, niña. ¿Qué hay de tu vida? Espero que no seas feliz, no te atrevas a llamarme egoísta. Me he hecho una propuesta; no hablar de ti en lo que queda de día. Boleros o... baladas. Verdades o... mentiras. Bombas de racimo que reparten poesías, respeta mis manías. Estamos haciendo el rap que hace llorar a las niñas... llevarán fotografías nuestras en sus carpetas. Nos hemos acabado toda la anfeta.
(Cheb Rubën)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario